El mensaje que el participante escribe aparece flotando en el aire, en un video de él mismo.
Él escribe con el bolígrafo en la pantalla, y lo que sale es un video donde su propia letra aparece en el aire, trazo por trazo, frente a él. Llega al celular al instante, listo para las historias.
El Súper Autógrafo es una activación en la que el participante escribe un mensaje a mano y recibe, al instante, un video donde su letra aparece dibujada en el aire. No es filtro ni plantilla: es la caligrafía de la persona convertida en contenido de la marca.
La experiencia cabe en treinta segundos y mezcla el gesto más analógico que existe, escribir a mano, con una entrega digital inmediata.
Bolígrafo de color en la mano, el participante escribe lo que quiera: un autógrafo, una frase, el nombre de quien ama, el motivo de estar ahí.
En el video, el trazo aparece en el aire, frente a la persona, letra por letra, como si escribiera en el espacio. Es el momento que arranca la sonrisa.
El video va directo al teléfono del participante, todavía en el evento. Sin esperar, sin registro después, sin "te lo mando mañana".
La activación va hasta el público. El promotor se acerca, entrega el bolígrafo y conduce toda la experiencia ahí mismo, de pie, sin estructura pesada ni espera.
El promotor se acerca al participante, explica en una frase y entrega el bolígrafo de color. Él escribe a mano en la pantalla lo que quiera. Ese es el único trabajo que la persona tiene, y es lo que hace que la pieza sea suya.
El video muestra al participante de frente, y el mensaje se dibuja en el aire, al ritmo en que fue escrito. La persona se ve, ve su propia letra flotando y recibe el archivo en el celular al instante, listo para publicar.
El video ya nace en formato de historia, con la marca al lado y un mensaje que solo esa persona escribiría. Por eso sale del evento solo, sin que nadie lo pida.
Sale tal como lo pide la red social, sin recorte, sin edición, sin tratamiento después.
Cada video es único porque la caligrafía es única. No existen dos iguales ni plantilla repetida.
El participante sale de la activación con el contenido en la mano, todavía con la emoción del momento.
Escenario, firma, colores del bolígrafo y la invitación escrita en la pantalla los define la campaña. El participante llena el centro, y el resto del video sigue hablando por la marca.
Captura de la escritura, animación del trazo, montaje del video y envío al participante ocurren en secuencia, operados por el equipo de T3i durante todo el evento.
Drone Viral con IA: el participante vive la escena y sale con su propio video listo para las redes.
Trofeo con IA: premiación personalizada con foto y video generados por IA.
Música a la Medida: del briefing de la marca o de la percepción del público, tocada en el cierre.
T3i lleva la estructura, personaliza el video con la identidad de la marca y opera el acercamiento, la captura y el envío durante todo el evento.