T3i es socio de tecnología de muchas agencias de marca. Entramos al proyecto para sumar, y el cliente sigue siendo tuyo.
Tú llegas con el concepto, la escenografía y la marca. Nosotros desarrollamos la experiencia, hacemos que todas las piezas de tecnología funcionen juntas y la operamos en el evento hasta que la última persona pase por el stand.
En una activación, quien pone el nombre al frente es la agencia. Si la pantalla se congela en medio del evento, quien responde ante la marca es ella. Por eso T3i trabaja como parte del equipo: entiende el concepto, respeta la identidad de la campaña y garantiza que la experiencia funcione del primer al último minuto. La agencia presenta. Nosotros sostenemos.
No llegamos con un producto de catálogo para encajarlo en tu proyecto. Partimos del objetivo de la marca y de la idea que la agencia ya vendió.
Colores, tipografía y pantallas siguen el manual del proyecto. Quien participa no nota dónde termina la escenografía y dónde empieza el software.
Sistema funcionando, datos entrando, premios controlados y ajustes al momento si la dinámica lo pide. La agencia cuida al cliente, nosotros cuidamos la activación.
Cada agencia trabaja a su manera, y cada proyecto pide algo distinto. T3i se adapta al modelo que tenga más sentido para ti y para la marca.
El camino más común. La agencia trae el brief, T3i propone las activaciones que sirven al objetivo de la marca, las desarrolla, personaliza y opera. Entramos al proyecto como el proveedor de tecnología de la agencia.
Cuando el proyecto junta juego, foto, registro, datos y obsequio, alguien tiene que hacer que todo se conecte. T3i integra las piezas de tecnología y responde por el conjunto, para que la agencia tenga un solo punto de contacto.
En algunos proyectos T3i trabaja sin aparecer. La experiencia lleva la marca del cliente y la entrega es de la agencia. Si el proyecto lo pide, lo hacemos y nos quedamos tras bambalinas.
Parte de lo que hacemos con agencias está protegido por acuerdos de confidencialidad, y por eso no está en el portafolio. El resto lo contamos en una conversación, sin nombres y sin imágenes. Si tu proyecto necesita el mismo cuidado, solo tienes que pedirlo.
Si la agencia o la marca piden confidencialidad, el proyecto queda entre nosotros, antes y después del evento.
Quien conduce la relación con el cliente es la agencia. T3i entra para fortalecer esa relación, no para disputar espacio en ella.
Si la agencia tiene un acuerdo de confidencialidad con el cliente, T3i sigue las mismas reglas y acompaña.
No devolvemos un presupuesto de equipos. Devolvemos la experiencia pensada para el evento de la marca, lista para que la agencia la presente.
Cuál es el objetivo de la marca, quién es el público, cuántas personas pasan, cómo va a medir el cliente el éxito. De aquí sale la activación correcta.
Cada activación viene descrita por lo que vive el participante y lo que gana la marca, en niveles de inversión. La agencia lleva al cliente la opción que tenga más sentido.
T3i personaliza la experiencia con la identidad de la campaña, la integra a la escenografía y la opera durante el evento. La agencia queda libre para cuidar al cliente.
Activaciones propias, con software desarrollado para acciones de marca. Cada una puede ir sola o junto con las demás en el mismo proyecto.
Buscó, Encontró, Ganó: sopa de letras desarrollada desde cero para la escenografía y la identidad que la agencia ya había creado.
La IA crea la caricatura del participante y el robot la dibuja en papel, delante de todos.
Mosaico XP: el público construye, foto por foto, el arte que la marca revela al final del evento.
Cuéntanos el objetivo de la marca, el evento y el plazo. T3i vuelve con las activaciones que tienen sentido, listas para que la agencia las presente al cliente.